Hace unos días os preguntaba a través de las redes sociales cuál era vuestro momento preferido del día para hacer deporte. Las opiniones al respecto siempre suelen ser muy diversas y es que el horario de entrenamiento al final acaba dependiendo sobre todo del estilo de vida de cada persona. Me explico. Si uno trabaja o estudia todo el día, obviamente tendrá que emplear sus momentos de ocio para entrenar, relegando la actividad física a primera hora de la mañana o al final de la jornada. De hecho, pocos sois los que quitáis tiempo a la comida para poneros a hacer ejercicio, ¿verdad?. Pues bien. Nuestro cuerpo nos indica que el momento del día más idóneo para realizar un entrenamiento es entre las 12 y 16 horas.
Supongo que muchos de vosotros no os esperabais esta respuesta, pero si creíais que el mejor horario para entrenar era por la mañana, tampoco ibais muy desencaminados. Hacer deporte a primera hora potencia la actividad mental y nos revitaliza para afrontar el resto de la jornada. Además, si lo que queréis es perder peso, es en este momento cuando se dan las condiciones físicas adecuadas para quemar más calorías. Hasta aquí todo bien, pero el cuerpo se acaba de despertar y es necesario hacer un calentamiento más largo para evitar posibles lesiones. También esta situación empeora en personas con una adaptación más lenta a la actividad.
La tarde y la noche son las opciones para entrenar más populares, ya que tras una dura jornada laboral a quién no le gusta relajarse haciendo ejercicio. Sin embargo, es el momento en que el cuerpo posee menos rendimiento y, si se realiza justo antes de acostarse, puede provocar que sea más difícil conciliar el sueño.
Al mediodía, nuestro cuerpo está más predispuesto al no tener que robarle horas al sueño y aún mantiene la suficiente energía y fuerza muscular como para realizar un correcto entrenamiento. Por tanto, es esta franja horaria la que resulta más óptima, tanto física como mentalmente, para hacer deporte.
De todas maneras, cada persona es un mundo y es posible que a ti te favorezca otro momento del día para entrenar. Además, si ya tienes una rutina deportiva, no es recomendable un cambio de horario, porque tu cuerpo responderá peor al estar acostumbrado a ésta.
Lo que NUNCA debes hacer es dejar de hacer deporte con moderación para conseguir una vida más saludable. Si tienes alguna duda, consúltalo siempre con tu entrenador personal.
