Según la Sociedad Española de Farmacia, más de ocho millones de españoles toman a diario una dosis de ibuprofeno mayor que la recomendada. Si tú también eres de los que consume ibuprofeno de forma habitual, debes saber que hacerlo en exceso produce efectos nocivos para la salud.
Cuando sentimos dolor nuestra reacción lógica es buscar alivio, por eso la medicina ha creado productos que consiguen eliminar este malestar. El ibuprofeno es un buen ejemplo de ello, ya que se trata de un antiinflamatorio orientado a mitigar dolores de cabeza, musculares, de articulaciones, premenstruales, etcétera. Sin embargo, su uso se ha ido generalizando hasta el punto de convertirse en algo totalmente cotidiano.
El problema está en que el ibuprofeno se comercializa en diferente dosis, siendo la de 600 mg la más común y extendida, mientras que la cantidad recomendada de este fármaco sería de 400 mg. El resultado de ambas dosis es el mismo, pero las consecuencias en el organismo no. Éstos son los efectos del ibuprofeno al consumirlo de forma abusiva:
1. Problemas cardiacos
El consumo frecuente de ibuprofeno es muy perjudicial para nuestra circulación sanguínea y, por tanto también, para nuestro corazón. Como ocurre con muchos antiinflamatorios, incluso puede tener relación directa con un infarto, por lo se desaconseja rotundamente en personas con problemas circulatorios.
2. Problemas digestivos
El aparato digestivo también puede verse afectado por una ingesta excesiva de ibuprofeno. Irritación de estómago e intestinos, úlceras, pequeñas hemorragias, etcétera son algunas de los problemas que puede ocasionar. En cualquier caso, no se aconseja en personas con trastornos digestivos o enfermedades rectales. El paracetamol o la codeína son menos agresivos para el estómago y el resultado que producen es igual de beneficioso.
3. Otro problemas
- Estreñimiento o diarrea
- Vómitos y distensión abdominal
- Alteraciones nerviosas
- Zumbido en los oídos y pérdida de audición
Por lo general, los dolores vienen precedidos por algo, busquemos la causa y no el alivio, y lo que es más importante, ¡piénsalo dos veces antes de tomar cualquier fármaco! Aliviamos una cosa y perjudicamos otra…
Es mejor recurrir a productos naturales con menos efectos secundarios y con mejor asimilación por parte de nuestro organismo.
¡Prevenir antes que lamentar!
