Si estáis pensando en aprovechar los últimos coletazos de la temporada de esquí u os gusta desconectar en la montaña, debéis saber que el entrenamiento en altura produce una serie de beneficios en nuestro cuerpo muy interesantes. Me refiero a los cambios fisiológicos que tienen lugar al entrenar en una altura de 1500-3000 metros sobre el nivel del mar y que en muchos deportes se emplea para mejorar el rendimiento. Por debajo de esta altura no se producen cambios significativo y por encima de ella no resulta seguro.
Fases del entrenamiento en altura
Con el entrenamiento en altura se reduce nuestra presión barométrica, el aire que inspiramos tiene menos presión parcial de oxígeno y a su vez éste circula por nuestra sangre con una menor presión. Esto es lo que se denomina hipoxia relativa.
Cuando empezamos a entrenar en altura se produce un incremento de la ventilación de nuestros pulmones y de la frecuencia cardiaca, además de alteraciones hormonales. Esto dura alrededor de los tres primeros días y se conoce como respuesta aguda. También puede causar dolor de cabeza, mareos, náuseas, falta de apetito e incluso insomnio.
Sin embargo, pasado estos días, aparece la fase de adaptación o respuesta crónica y nuestro cuerpo acaba experimentando una transformación fisiológica.
Beneficios de entrenar en altura
Nuestro cuerpo puede aprovechar de los siguientes beneficios en el periodo de adaptación:
- Nuestra ventilación pulmonar se mantiene alta durante todo el tiempo que permanecemos en altitud, en cambio nuestro gasto cardiaco se reduce y nuestro consumo de oxígeno mejora.
- Nuestros capilares se incrementan, lo que también afecta al transporte de oxígeno a nuestros músculos durante la actividad física.
- Incrementamos la circulación de ácidos grasos libres.
- Perdemos más masa corporal a causa de un mayor gasto calórico y una mejor absorción de las grasas.
- Reducimos el grosor de nuestras fibras musculares.
Las adaptaciones fisiológicas que experimentamos con el entrenamiento en altura, lo convierten en un aliado para mejorar nuestro rendimiento.