Tras explicaros la semana pasada qué son realmente las agujetas, hoy os quiero dar unos sencillos consejos para que sepáis cómo eliminarlas.
Las agujetas pueden resultar muy molestas
Especialmente en el momento de volver a la actividad física, que pueden llegar a impedir la evolución normal de un entrenamiento. Además, existen distintos niveles, según la intensidad del dolor:
- Agujetas profundas: Más dolor y menos movilidad
- Agujetas leves: Menos dolor y más movilidad
En el caso de las agujetas fuertes, las fibras han sido muy dañadas al hacer ejercicio y es conveniente que guardemos reposo para evitar una lesión severa. Para aliviarlas, son aconsejables los masajes ayurvédicos suaves. Con sólo estimular la circulación, se conseguirán los resultados deseados.
Otro truco muy fácil es aplicar baños de contraste en la zona afectada. Los baños calientes nos ayudarán a activar la circulación, mientras que los baños fríos actúan provocándonos un efecto analgésico y antiinflamatorio. De esta manera, la molestia disminuye y se gana movilidad.
Por otro lado, si se trata de agujetas moderadas o leves, lo mejor es seguir practicando ejercicio de forma moderada, pero constante. La actividad física nos ayudará a estimular la circulación al máximo, contribuyendo a la recuperación. También es bueno utilizar bálsamos con el objetivo de mejorar el riego sanguíneo en la zona.
Unos ejemplos serían:
- Pasear o trotar suave
- Hacer un poco de natación o ejercicios en el agua
- Una rutina de estiramientos
- Clases dirigidas del estilo de Yoga, Pilates…
¡Que no te frenen las agujetas! Por lo general, son un buen indicador
