Ahora que ya sabéis qué es el flato exactamente y cómo se produce, es conveniente también que conozcáis qué hacer para prevenirlo o cómo actuar cuando se produce.
Prevenir antes que lamentar
Atendiendo a los factores que lo ocasionan, para prevenir el flato sería fundamental reducir las oscilaciones en carrera. De este modo, una adecuada amortiguación, que depende sobre todo de la técnica, será indispensable. Además, sabemos que cuesta abajo se producen más oscilaciones, por lo que deberíamos realizar una carrera más suave.
Por otro lado, es recomendable antes de ponernos a hacer deporte, respetar el tiempo de descanso después de comer o beber mucho. Así, el estómago no tiene excesivo peso y dichas oscilaciones o la falta de riego sanguíneo no afectan al diafragma.
También al hidratarnos, es más conveniente beber pequeños y constantes sorbos, ya que lo contraría significaría cargar con mucho peso de repente a nuestro estómago.
Tenemos flato ¿y ahora qué?
Si aun así, acabamos sufriendo de flato, debemos tensar los músculos abdominales. Esto ayudará a estabilizar las vísceras y evitar que sigan originándose las oscilaciones. De hecho, presionar con la mano en la zona donde se localizada el dolor y doblar el tronco ligeramente, es un gesto mecánico que hacemos cuando se produce el flato y que en la mayoría de las ocasiones da resultado.
De todas maneras, si el dolor es muy intenso, no es aconsejable seguir con la actividad física. Si se convierte en algo insoportable, es mejor parar de hacer ejercicio. Con esto, nos aseguramos prevenir cualquier tipo de lesión y de estar completamente recuperados cuando volvamos a practicar deporte. No olvidéis que es mejor calidad que cantidad.
Si estos «puntos», se producen habitualmente, consulta con tu fisio u osteopata en Vigo para que valore el estado de tu musculatura abdominal
