Siempre acabamos comiendo más o peor en las vacaciones
, pero además la Semana Santa viene cargada de todo tipo
de tentaciones: roscones, buñuelos, monas de chocolate, torrijas, etcétera. De esta manera no solo nos saltamos la dieta
diaria, sino que cuando volvemos a nuestra rutina habitual, nos sentimos más pesados e hinchados. Tranquilos, a los excesos de Semana Santa también se les puede
poner remedio, incorporando alimentos que nos ayuden a depurar suavemente nuestro organismo.
Lo fundamental es beber mucha agua (dos litros diarios) así como comer alimentos también con un alto contenido en ella, pero también debemos consumir frutas y verduras ricas en fibra. Con este gesto conseguiremos desintoxicar
fácilmente nuestro aparato digestivo.
Por ejemplo, podemos desayunar zumo de naranja, tostada de pan integral con tomate y queso fresco. A media mañana con dos rodajas de piña, una fruta muy saciante, y una infusión podemos aguantar sin sentir hambre hasta la hora de la comida. En las comidas y cenas debemos tener disciplina y consumir verdura cocinada o en ensalada y carne blanca o pescado cocido o a la plancha. Lo importante es que no caigamos en la monotonía, hay una gran variedad de frutas y verduras que evitarán aburrirnos comiendo este tipo de alimentos. Además, para llegar sin ansiedad a la cena, podemos merendar un yogur desnatado o una fruta, mientras que la alcachofa y el hinojo conseguirán eliminar los gases que hemos acumulado en las digestiones pesadas.
Pero ojo, esta dieta es bastante pobre en proteínas, por lo que no debemos prolongarla excesivamente.
Con estos sencillos pasos vuestro cuerpo se sentirá más ligero después de los excesos de la Semana Santa. ¿A qué esperáis?.
Desde David García Oterino Personal Trainer, apostamos por trabajar de la mano con diferentes profesionales. Entre ellos, nutricionistas que te ayudarán a conseguir tus objetivos de la mejor manera.
Recuerda que esto sólo son orientaciones.
