En verano tendemos a recurrir a alimentos refrescantes que mitiguen nuestro calor. Es el caso de los helados, tan tentadores cuando suben las temperaturas. Pero ¿sabéis que podemos caer en esta deliciosa tentación de una manera saludable? Sí, haciendo helados caseros con la fruta de temporada.
Seguro que al alcance de vuestra mano tenéis fresas, melocotones, peras, albaricoques, etcétera. Solo necesitáis una licuadora o batidora y unos moldes para poder congelar en vuestro frigorífico unos ricos polos a partir del zumo de estas frutas. Fácil, ¿no? Eso sí, no seáis impacientes y dejadlos a enfriar mínimo durante 4 horas.
En función de la textura de la fruta, estos polos quedarán más o menos cremosos, pero si queréis un extra de cremosidad, podéis añadirles leche de coco. Las opciones son infinitas, incluso podemos hacerlos de varios sabores. En éste caso, hay que poner primero a enfriar solo el zumo de una fruta y, una vez esté congelado éste, se añade el de la otra hasta que complete también su congelación.
La ventaja de hacer estos polos es que tenemos la total seguridad que están hechos con productos totalmente naturales y además, si usamos fruta muy madura ni si quiera necesitaremos añadirle azúcar moreno o edulcorantes.
Como una imagen vale más que mil palabras, os recomiendo una receta muy divertida que he encontrado en Playground Food: polos media naranja.
¡Qué aproveche!
En verano la fruta es el helado de la naturaleza.
