El pulsómetro es un dispositivo que mide la intensidad de nuestro ejercicio en pulsaciones por minuto, pero además, es una herramienta que nos ayudará a desarrollar nuestra resistencia en cualquier actividad física. Si aún no sois muy partidarios de usarlo en vuestro entrenamiento, quizá los siguientes beneficios consigan que cambiéis de opinión:
- Nos permite comprobar la intensidad de nuestro trabajo realizado constantemente.
- Evita el sobrentrenamiento, limitando la intensidad del trabajo semanal, cumpliendo con los días de recuperación y los entrenamientos suaves.
- Previene el infraentrenamiento, alertándonos cuando hay que esforzarse más.
- La diversión aumenta en nuestros entrenamientos.
- Nos posibilita analizar nuestra evolución con programas y aplicaciones que vuelcan los datos, crean estadísticas y actúan como directrices.
- Nos ofrece un esfuerzo constante en las competiciones, especialmente en zonas donde los factores externos influyen en nuestra velocidad.
- Se considera un dispositivo que genera una gran motivación.
Pero ¿qué puede alterar nuestro ritmo cardíaco?
- La hora del día. Encontrándonos en las mismas condiciones. es al final del día cuando tenemos las pulsaciones más altas,
- El calor. Nuestro corazón tiene que trabajar más para disiparlo, subiendo nuestras pulsaciones
- Los nervios. Es la causa por la que antes de una competición nuestras pulsaciones incluso se duplican.
- Las sustancias excitantes. El café, té, bebidas energéticas, etcétera también activan nuestro sistema nervioso elevando nuestras pulsaciones por encima de lo normal.
- La fatiga muscular. En este caso, los músculos no necesitan tanta sangre y las pulsaciones descienden.
- El sobreentrenamiento. Las pulsaciones en reposo se incrementan con la fatiga general.
- El “drift cardiaco”. Existen estudios que defienden que el pulso cardiaco puede aumetar entre 5-20 pulsaciones por minuto con un trabajo de 20 a 60 minutos, aunque la intensidad sea constante.
Por tanto, la utilización del pulsómetro es clave para sacarle el mejor rendimiento a nuestra forma física, ya que gracias a él, podemos entrenar en la zona de ritmo cardíaco más adecuada a nuestras necesidades.
Incorporar un pulsómetro en nuestro entrenamiento nos ayudará a mejorar nuestros resultados.
