Existe la creencia de que alimentarnos a base de pasta favorece nuestra resistencia al practicar un deporte. Sin embargo, el nutricionista Graeme Stewart y ganador del Celtman Extreme Triathlon 2013 sostiene que los alimentos altos en grasa son mejores que los carbohidratos en muchos casos.
Es evidente que cuando nos ejercitamos consumimos más calorías, pero proceden tanto de los carbohidratos como de las grasas que ingiramos, según el ritmo que requiera nuestra actividad física. Los primeros son necesarios para que nuestros músculos no se resientan en aceleración, mientras que las grasas son más adecuadas en baja intensidad.
Almacenamos alrededor de unos 400 g de carbohidratos en nuestro cuerpo, que se traducen en un máximo de 90 minutos de deporte a elevada intensidad, insuficiente si se trata de un trayecto largo en bicicleta o una maratón. Por eso, debemos tratar de no depender tanto de ellos. Los atletas de élite ya lo sabes y de este modo queman más grasa a ritmos altos.
En líneas generales, consumimos más Carbohidratos de los que necesitamos. Por tanto, es aconsejable que nuestra alimentación diaria sea más rica en grasas saludables y proteínas. Se trata de que hagamos una dieta variada, del mismo modo que no hacemos siempre lo mismo en nuestros entrenamientos Al principio nos podemos sentir más débiles, pero nuestro cuerpo se acostumbrará rápidamente.
Empezad con uno o dos días por semana altos en grasa y bajos en carbohidratos durante 3 o 4 meses, sincronizándolos con los entrenamientos de ritmo suave. Si se acerca alguna cita importante, podéis probar a realizar una sesión a mayor intensidad para saber cómo se comporta vuestro cuerpo
Recuerda que cada persona es distinta, consulta a un profesional de la nutrición para abordar tu caso de manera específica.
